Una de las principales preocupaciones que surgen a la hora de separarse o divorciarse es todo lo relacionado con los hijos. Pero, si no existe matrimonio entre los padres, las dudas se multiplican.
Vamos a tratar de aclarar los principales puntos relacionados con este tema en este artículo.
¿Qué pasa cuando una pareja se separa y hay hijos pero no están casados?
En general, el proceso para la separación sin estar casados y con hijos es muy parecido al que ocurre cuando hay divorcio, es decir, cuando sí existe un matrimonio previo.
En lo que tiene que ver con los hijos, hay que resolver las cuestiones que tienen que ver con lo siguiente:
- Guarda y custodia.
- Pensión alimenticia.
- Régimen de visitas.
Para tratar todos estos temas, al margen de otros de la pareja, hay que iniciar un procedimiento para establecer medidas paternofiliales.
¿Qué son las medidas paternofiliales?
Las medidas paternofiliales son aquellas que regulan las relaciones de dos progenitores que no están casados entre sí con sus hijos cuando se da la situación en que la pareja se separa.
Por tanto, son todas las medidas civiles que se establecen en los procedimientos de familia y que tienen como objetivo evitar los problemas cuando hay una ruptura de una relación sentimental y existen hijos, ya sean menores o mayores económicamente dependientes.
Algunas de las medidas paternofiliales más habituales son las siguientes:
- Custodia.
- Pensión de alimentos.
- Régimen de visitas del progenitor que no tiene la custodia.
- Vacaciones. Para establecer con quién van a pasar los hijos los periodos vacacionales.
- Comunicación.
- Uso de la vivienda familiar.
- Otras.
¿Quién tiene la custodia de los hijos sin estar casados?
En todos los casos de ruptura, lo primero que se quiere conocer y lo que, en muchos casos, es motivo de peleas es la custodia de los hijos.
Tipos de guardia y custodia
Hay dos tipos de custodia:
- Monoparental. En este caso se le cede la custodia a uno de los progenitores, siendo de forma más frecuente la madre.
- Custodia compartida. Este tipo de custodia se reparte entre ambos progenitores.
Cuando se da la custodia monoparental se establece un régimen de visitas para el progenitor no custodio, que será diferente en función de su disponibilidad horaria y ayuda familiar. Además, también se fija una pensión alimenticia que tiene el objetivo de cubrir los gastos generados por los hijos y que tiene que pagar el progenitor no custodio.
Que se dé uno u otro tipo de custodia depende de diferentes factores, que son valorados por un juez.
¿Qué factores valora el juez para conceder un tipo de custodia u otro?
Son el juez y el Ministerio Fiscal los que tienen en cuenta distintos puntos a la hora de determinar qué tipo de custodia puede establecerse en cada caso.
Para establecer la custodia de los niños, el juez tendrá en cuenta los siguientes puntos:
- Edad de los hijos:
- Menores de tres años. Normalmente, cuando los hijos son tan pequeños la custodia se le concede a la madre porque existe una gran dependencia de ella. Más aún si está en fase de lactancia.
- Mayores de tres años. Es a partir de los tres años cuando se empieza a promover la custodia compartida, siempre teniendo en cuenta la ubicación de los domicilios de los padres y tratando de beneficiar por igual a ambos progenitores.
- Disponibilidad horaria y entorno familiar. El juez también tendrá en cuenta la disponibilidad horaria de cada uno de los padres o la ayuda familiar que puede tener por parte de abuelos, hermanos o tíos.
- Violencia o descuido de responsabilidades. En caso de que haya existido violencia de género o contra los menores o se hayan producido situaciones de abandono o descuido de las responsabilidades como padres, se concederá la custodia a uno solo de los padres.
La situación de separación sin estar casados y con hijos es muy similar a la que ocurre cuando se produce un divorcio. Hay que establecer las medidas paternofiliales de custodia, régimen de visitas y pensión alimenticia. Para conceder un tipo de custodia u otra, el juez valora como principales puntos la edad de los hijos, la disponibilidad horaria y el entorno familiar de los padres y si ha existido violencia o descuido de responsabilidades.



