Iniciar un proceso de divorcio es algo complejo y que puede suscitar muchas dudas. Vamos a aclararlo todo en este artículo.
El divorcio es el proceso en el que se produce una ruptura matrimonial entre dos cónyuges. Puede ser porque ambos lo quieran o uno de ellos únicamente.
Tipos de divorcio
Aunque todos los divorcios finalizan con la ruptura de un matrimonio, existen diferentes formas de llevarlo a cabo.
Divorcio de mutuo acuerdo
En el proceso de divorcio de mutuo acuerdo se presenta la demanda ambos cónyuges de forma conjunta o uno de ellos con el consentimiento del otro.
Además de la demanda, se presenta también el convenio regulador. Éste es un documento donde se recogen las medidas patrimoniales y personales que regirán entre los cónyuges una vez que se rompa el matrimonio.
La regulación de este tipo de divorcio se encuentra en el artículo 777 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Divorcio de mutuo acuerdo notarial
En este caso, al igual que en el anterior, ambos cónyuges quieren divorciarse.
Este proceso es el conocido como divorcio express y es necesario que el matrimonio no tenga hijos menores o que necesiten una protección especial.
El trámite se hace ante el notario del último domicilio común o del domicilio o residencia habitual de cualquiera de ellos.
Se presenta la demanda y también la propuesta del convenio regulador, al igual que en el caso anterior. Si no hay ningún problema con ello, el notario eleva a escritura pública el convenio.
Para llevar a cabo el divorcio por esta vía se necesita abogado pero no procurador. Además, los cónyuges pueden compartir abogado, por lo que resulta más económico.
Divorcio contencioso
Este tipo de proceso es diferente a los dos anteriores, ya que presenta la demanda uno sólo de los cónyuges, sin consentimiento del otro.
Cuando no hay acuerdo en las medidas o es sólo uno de los cónyuges el que quiere el divorcio, es la única vía posible para llevarlo a cabo y establecer las medidas que regirán tras finalizar el proceso.
La principal diferencia es que se presenta únicamente la demanda, ya que no se puede presentar el convenio regulador.
¿Cuál es el primer paso a seguir para iniciar un proceso de divorcio en España?
El primer paso para iniciar un proceso de divorcio es buscar un abogado que te asesore y te guíe durante todo el proceso. También se necesita un procurador.
En caso de ser un proceso de mutuo acuerdo, se podrá contratar al mismo profesional.
Para poner fin a un matrimonio será suficiente con presentar una demanda de divorcio.
Los trámites serán diferentes en función de si el divorcio es de mutuo acuerdo o contencioso.
¿Quién puede interponer una demanda de divorcio?
La demanda puede ser presentada por los dos cónyuges o por uno solo. En el caso del divorcio de mutuo acuerdo, si la presenta un cónyuge debe tener el consentimiento expreso del otro.
¿Cómo inicio un proceso de divorcio en España?
Si quieres iniciar un proceso de divorcio en España debes saber que los pasos son los siguientes:
- El cónyuge que desee iniciar el divorcio contratará a un abogado y presentará una demanda indicando las condiciones en las que quiere el divorcio.
- El juzgado notificará la demanda a la otra parte para que conteste. Es por ello que la otra parte también deberá contratar a un abogado.
- El Juzgado fijará una fecha para el juicio.
- El Juez dictará sentencia donde se pronunciará sobre los aspectos debatidos y cómo será el convenio regulador definitivo.
- Si alguno de los cónyuges no está de acuerdo puede recurrir la sentencia.
¿En qué lugar debo presentar la solicitud de divorcio?
La presentación de la demanda de divorcio se hará ante el Juzgado de Primera Instancia del lugar donde resida uno de los cónyuges.
Dependiendo del tipo de divorcio se acompañará del convenio regulador o no.
¿Qué cuesta divorciarse en España?
El precio de un divorcio en España va a depender del tipo de proceso que sea.
En los divorcios de mutuo acuerdo el coste está entre los 750€ y los 1.200€ y en los contenciosos de 1.200€ a 2.000€. Esto es la media y puede variar en función de la complejidad y el tiempo dedicado, además de contemplar un añadido si se va a liquidar el patrimonio de la sociedad de gananciales.



