Mentir en juicio o falso testimonio

El artículo 24.2 de nuestra Constitución establece que todos tienen derecho, entre otros, a no declarar contra sí mismos y a no confesarse culpables, lo que puede implicar falsificar la realidad. Esto puede llegar a verse como una contradicción, pues el sistema judicial se basa en la búsqueda de la verdad y la posibilidad de mentir durante un juicio plantea interrogantes sobre los límites de la legalidad. En este artículo analizaremos si se puede mentir en un juicio penal, quiénes pueden hacerlo y quiénes no y cuáles son sus posibles consecuencias.

EL DERECHO A MENTIR DEL ACUSADO

El término “investigado” (que sustituye al de “imputado” por considerarse descalificativo y por su sentido negativo según la reforma de la LECRIM) hace referencia a aquel sujeto respecto del cual existen indicios de su participación en un delito; posteriormente se calificará como “procesado” cuando ya se haya dictado el auto o declaración formal de procesamiento y, por tanto, será la persona contra la que se dirige el procedimiento. Se denominará “acusado” cuando ya exista una acusación formalizada y, finalmente, “condenado” cuando se dicte una sentencia condenatoria.

Como se ha adelantado anteriormente, a pesar de las distintas denominaciones y fases del procedimiento, el sujeto pasivo siempre tiene derecho a mentir. Este se basa en el principio fundamental del “nemo tenetur se ipsum accusare” (nadie está obligado a declarar contra sí mismo), lo que significa que puede guardar silencio, negarlo todo o, incluso, dar una versión falsa de los hechos sin que ello constituya un delito.

Por ello la carga de la prueba recae sobre la acusación, quien deberá demostrar la culpabilidad del procesado para así destruir su presunción de inocencia; de lo contrario, si este estuviera obligado a decir la verdad, estaría forzado a autoincriminarse, lo que chocaría con el derecho constitucional de defensa.

¿ PUEDE MENTIR EL ACUSADO SIN LÍMITES ?

Aunque la Ley y la Constitución establecen que los ciudadanos que comparecen ante un tribunal como acusados puedan narrar unos hechos falsos, no pueden hacerlo ilimitadamente. Si, por ejemplo, para evitar su condena, acusa falsamente a otra persona de un delito que no cometió, podría ser castigado por un delito de denuncia falsa (artículo 456 CP) o de calumnia (artículo 205 CP); o si con su mentira interfiere con la labor judicial, ya sea ocultando pruebas o manipulando testigos, podría constituir un delito de obstrucción a la justicia.

¿ PUEDE MENTIR UN TESTIGO EN JUICIO ?

Los testigos, por otra parte, desempeñan un papel crucial en la búsqueda de la verdad en un proceso penal, por lo que estos sí están obligados a declarar verazmente y bajo juramento. De lo contrario, podrían incurrir en un delito de falso testimonio del artículo 458 CP castigado con penas de prisión de entre 6 meses a 2 años y multa de 3 a 6 meses, que pueden verse incrementadas si la mentira perjudica gravemente al acusado y lleva a una condena injusta. Esto es debido a que el testimonio de un testigo es determinante para la resolución del caso, por lo que la ley castiga severamente cualquier intento de manipular la verdad, garantizando su fiabilidad.

En España, encontramos varios casos mediáticos en los que testimonios falsos influyeron  en el juicio, dando lugar a una condena injusta; uno de ellos fue el caso Wanninkhof, en el que Dolores Vázquez fue condenada por el asesinato de una joven de 19 años (Rocío Wanninkhof) debido a un testimonio falso. Años después fue declarada inocente gracias a una prueba de ADN que incriminaba al verdadero asesino, Tony Alexander King.

Por ello, los jueces y tribunales deben valorar y analizar el testimonio de los testigos con mayor detenimiento. Factores como la coherencia de las declaraciones, la posible motivación de los testigos para mentir o exagerar pueden influir en la apreciación judicial de sus testimonios.

DERECHO A MENTIR EN OTROS PAISES

El sistema español no es una excepción, sino que sigue una doctrina ampliamente aceptada en el derecho penal internacional. Países como Francia o Reino Unido siguen el patrón español, protegiendo el derecho a no autoincriminarse, permitiendo que los acusados mientan sin consecuencias, aunque los testigos sí deban decir la verdad.

En otros países como Estados Unidos los acusados pueden negarse a declarar, pero están obligados a decir la verdad ya que están bajo juramento; sino, pueden ser acusados de perjurio tanto los acusados como los testigos.

Articulo redactado por: Ainhoa Hernández Trave